lunes, 28 de diciembre de 2015

Paseo Begoña Gijón Asturias

Paseo y Jardines de Begoña, Gijón




Lugar de esparcimiento con un significado cultural muy profundo. En la parte norte se encuentra el Teatro Jovellanos.




Cuenta con zona infantil, pérgola, templete de música, fuentes (la Fuente del Anzuelo) y quioscos. El arbolado se compone de tilos, plátanos, cipreses y palmeras.





La Banda de Música de Gijón ya tiene nuevo quiosco en Begoña





En junio 2015 finalizaron las obras de construcción del nuevo quiosco de la música del paseo de Begoña. Se construyó una nueva tarina, de 77 metros cuadrados de superficie, con protecciones de vidrio. El 29 de junio de 2013, durante la entrega de la Medalla de Oro de la villa a la Banda de Música de Gijón "Villa de Jovellanos", se pidió al Ayuntamiento que se levantara un nuevo quiosco de la música en Begoña (en la fotografía).










El Paseo de Begoña es una de las zonas más concurridas por los gijoneses para pasear. Es una calle céntrica y peatonal, llena de bares, cafeterías y terrazas, donde también se encuentra el mítico Teatro Jovellanos. En las calles de los alrededores se encuentran los principales comercios y entidades financieras.







Además, tiene una zona ajardinada, donde hay un parque infantil y un templete de música. El comienzo de los jardines está encabezado por una gran escultura que se llama "La fuente del anzuelo", ya que es una fuente con la figura de un enorme anzuelo de bronce en el centro. Al final del jardín se encuentra la iglesia de San Lorenzo (neogótica), y frente a ella una pérgola de azulejo y madera conocida popularmente como "Los Patos".






El Paseo de Begoña. Es un promontorio natural, una gran roca que antes era llamado Alto de Begoña, que en el siglo XVIII es convertido en alameda. Con el paso de los años fue condicionándose hasta convertirse en un lugar de ocio, recreo infantil y esparcimiento ciudadano. 




El centenario Café Dindurra del paseo de Begoña (el Café de París de la vía veneto gijonesa), junto al Teatro Jovellanos.

El Teatro Jovellanos heredero de un antiguo Teatro Dindurra y en la actualidad desarrollando una amplia y variada oferta cultural bajo gestión municipal. Al fondo la esbelta Iglesia de San Lorenzo, construida en estilo neogótico en 1896 por el arquitecto Luis Bellido. Delante de ella una pérgola de azulejo y madera, construida en los años 30 y llamada popularmente Los Patos. La primitiva fue demolida en los años 60 y de nuevo fue reconstruida, con notable fidelidad al original, en el año 1992, cuando se remodeló el entorno por última vez.


Iglesia de San Lorenzo situada en el Paseo de Begoña


Hermoso paseo que nos sitúa a una distancia muy corta de otros lugares de interés: Ayuntamiento, Playa de San Lorenzo, Puerto Deportivo, Mercado del Sur, calle Corrida, etc.
Dotado de fuentes, jardines y zona de juegos de niños.
Ideal sentarse en una mesa de la terraza del café Dindurra y observar el ir y venir de los gijoneses en un entorno de tranquilidad y sosiego.



Fachada del Café Dindurra


 Fachada del Café Dindurra
El Gran Café Dindurra es un local histórico de Gijón. Con más de un siglo de vida (1899) continua en funcionamiento costado con costado con el teatro Jovellano.
Merece la pena pasar y disfrutar de la decoración de las dos plantas, museo de épocas pasadas. Y como la mayoría de los museos de este pais, si pasas, pagas (metafóricamente hablando).
Los camareros no se van a llevar el premio a "la alegria de la huerta", pero hay que verles trabajar, memorizando las comandas de varias mesas sin fallar una sola. Y la velocidad a la que salen los desayunos... Impresionante.
El desayuno mediano (café con leche en taza y rebanada de pan con tomate/aceite o mermelada/mantequilla) sale por unos 3 € más otros del zumo natural.
No está mal, pero hay opciones similares por los alrededores.





Fachada del Café Dindurra
Entre el paseo de Begoña y la calle Covadonga se encuentra este café, Gran Café, desde 1899, llamado como el anterior teatro (Ahora Jovellanos) de al lado, del que tomó el nombre. Aún tiene toda la esencia modernista dejada por el arquitecto Manuel del Busto.
Para tomar café leyendo periódicos, muchos, y tomar leche Helada, tortitas, gambas a la gabardina, calamares, sandwiches, platos combinados, etc. en el más puro estilo setentero, español, claro.
La Terraza con 100 mesas es otro de sus puntos fuertes. 
Lo peor, para algunos supongo, el decadente ambiente Cocoon que suele reinar si exceptuamos la parte de arriba donde van estudiantes a bibliotequear, y los fumadores. Para todos, que es el más caro de la ciudad.
Sum up: el último reducto para los que detestamos las ininspiradoras franquicias que acabaron con los demás del ramo.



Interior del Café Dindurra

Juan Manuel del Busto, a principio de los año 1930 es el período cuando se realiza la reforma del café Dindurra, con proyecto de Busto ejecutado por el escultor Pepín Morán, que constituye hoy una excepcional muestra del cuidado diseño de interiores característico de este estilo.


Interior del Café Dindurra


Cafeteria del teatro Jovellanos. Situada en pleno paseo de Begoña, conserva el encanto de los cafés de antaño. El local es muy grande y mantiene el mobiliario y la decoración que en su dia debió de atraer a "los señoritos" de la época. 

Es curioso sentarse en sus mesas con las butacas antiguas y rodeado de gente variopinta. Desde ancianos a gente joven de todos los estilos.

El cafe es muy bueno y por lo visto son muy recomendables sus platos combinados, croquetas, torrijas o leche helada.

Eso si, hay que decir que no se tratá de un café barato, pero compensa el precio con el encanto del local.

Fachada del Café Dindurra


En el paseo nos encontraremos con el Teatro Jovellanos y con la Iglesia de San Lorenzo.
Un remanso de paz en el centro de la ciudad





En los jardines de Begoña, se encuentra el remozado quiosco de la musica, y la plataforma donde se realiza distintas actividades musicales del arte en la calle, rodeados de unas gradas que permiten asistir comodamente. Tambien el Teatro y la Iglesia de Begoña y zonas muy limpias y cuidadas





Un paseo por los jardines de Begoña es, casi obligatorio,  al mediodía del domingo te encuentras el concierto de la banda de música para deleite de tus oidos.



Hermoso paseo que nos sitúa a una distancia muy corta de otros lugares de interés: Ayuntamiento, Playa de San Lorenzo, Puerto Deportivo, Mercado del Sur, calle Corrida, etc.
Dotado de fuentes, jardines y zona de juegos de niños.
Ideal sentarse en una mesa de la terraza del café Dindurra y observar el ir y venir de los gijoneses en un entorno de tranquilidad y sosiego.
En el paseo nos encontraremos con el Teatro Jovellanos y con la Iglesia de San Lorenzo.
Un remanso de paz en el centro de la ciudad.






paseo con jardines. Situado en pleno centro de Gijón

Estupendo para pasar un buen rato.




En sus inmediaciones se encuentra el Teatro de Jovellanos o la Escuela de Hostelería de la ciudad por citar algunos puntos interesantes. Es una zona peatonal muy cuidada con diversas tiendas dónde hacer compras, posee espacios ajardinados, fuentes y bancos en los cuáles uno se puede sentar. Se encuentra muy cerca de la Playa de San Lorenzo, de la calle Corrida y la estación de autobuses. También hay cafeterías, pastelerías y lugares dónde tomar algo dónde cuidan mucho los detalles.

  





Un emblema en la ciudad, sigue siendo un paseo muy agradable y un punto de encuentro para todos los Gijoneses y visitantes




Al lado, del casino de Asturias. Rodeado por cafeterías y el teatro Jovellanos de Gijón. Sus jardines, fuentes y Las atractivas terrazas del lugar permiten relajarse pasear e invitan a tomar algo disfrutando de ambientado paseo.





Es una de las zonas preferidas de Gijón. Tras la última reforma han dejado mucho espacio peatonal por el que pasear, muchos bancos donde sentarse a ver pasar la tarde y los columpios del parque están genial para los más peques.


Begoña siempre fue una zona «preferentemente sometida a modificaciones a lo largo del tiempo».


Una discutida reforma. El 7 de noviembre de 1992, Begoña estrenó su mayor mutación. Vicente Álvarez Areces, que por entonces iniciaba su segundo mandato como alcalde, inauguró aquel día una de sus grandes apuestas urbanísticas. El hormigón pasó a ser el protagonista, en detrimento de las zonas ajardinadas que históricamente habían adornado los extremos de este kilómetro destinado al ocio de los gijoneses. Algo que levantó una gran polvareda en la ciudad y que incluso motivó las críticas del entonces presidente de la Fundación Municipal de Cultura, el arquitecto Vicente Díez Faixat, quien censuró el modelo urbanístico llevado a cabo por el Consistorio no sólo en Begoña, sino también en otras zonas: «Se llena de hormigón el vacío, sin ningún sentido», aseguró. 

Pero más allá de los acalorados debates ciudadanos, el paseo no perdió su carácter de eje cultural y social e, incluso, con su nueva estética, ganó en personalidad. «Un lugar como Begoña debe ser un referente original para los ciudadanos», dijo entonces Álvarez Areces. En uno de los extremos se instaló una enorme escultura del artista Joaquín Rubio Camín, formada por varios cubos de cemento situados uno encima de otro. El «Obelisco», como pasó a denominarse oficialmente, fue blanco predilecto de las sátiras locales, aunque su diseño no estaba en absoluto reñido con el del resto de la zona, donde también se instaló «Génesis», otra obra de Rubio, y se construyó un rupturista quiosco de la música: cuadrado y rodeado de graderíos circulares. 









Otro de los elementos que suscitaron todo tipo de comentarios fue la fuente diseñada por José Manuel Espina. El coordinador del proyecto, el arquitecto Joaquín Aranda, la describió como «una cueva de la que mana agua», aunque su apariencia nunca se ajustó a esta definición. Más bien se trataba de una especie de trampolín de hormigón que coronaba un gran estanque construido en terrazas. Popularmente, recibió el nombre del «Anzuelo» y sólo se acabó por ganar el cariño de la mayoría de los gijoneses cuando se convirtió en el epicentro de los éxitos deportivos del Sporting. En línea con la nueva imagen, se incrustó en el pavimento situado a las puertas del Jovellanos un mosaico de Mabel Álvarez, denominado «Alegoría de la historia del teatro». 





Pero aquella «reformona», como la tildaron algunos cronistas de la ciudad, no se circunscribió estrictamente al paseo. También afectó a un buen tramo de la calle de Covadonga y a los Campinos. En este espacio situado delante de la iglesia de San Lorenzo se recuperó la pérgola que presidía el estanque. Unas farolas con base de hormigón y parte superior azulejada, una zona de juegos infantiles, una pequeña zona ajardinada y dos hileras de árboles que discurrían paralelas completaron el histórico cambio. 






 La «vuelta atrás» de 2004. En el año 2002, con Paz Fernández Felgueroso en la Alcaldía, el Consistorio aprovechó la construcción de un aparcamiento subterráneo en Begoña para poner en marcha un proyecto que propiciara una vuelta a los orígenes del paseo, que limara en buena medida la estética vanguardista de la anterior reforma. Tras siete meses de obras y una inversión de dos millones de euros, las nuevas farolas modernistas, a imitación de las diseñadas a principios del siglo XX por el arquitecto Miguel García de la Cruz, se encendieron el 20 de febrero de 2004, durante la noche de Comadres y sin inauguración oficial previa. 







Además, el pavimento se rellenó con losetas de granito de color gris, rojo y blanco procedentes de Porriño, se construyeron amplios parterres y se colocaron bancos de madera. Los anteriores cerezos japoneses fueron sustituidos por tilos y se desmontó el «Obelisco» de Rubio Camín, que pasó a ocupar un lugar preferente en la rotonda de Foro (Pumarín), sobre la intersección de las avenidas de la Constitución, de Gaspar García Laviana y del Príncipe de Asturias. Mejor suerte corrió la fuente del «Anzuelo», que logró sobrevivir a la remodelación, aunque no sin cambios, ya que pasó a contar con dos filas de surtidores y luces ornamentales. 






Estos cambios sí consiguieron la aprobación mayoritaria de los gijoneses, que valoraron favorablemente la recuperación de un estilo más clásico para el entrañable paseo. Además, el nuevo aparcamiento que se construyó en el subsuelo supuso un alivio para muchos vecinos del centro cansados de reclamar más espacios para estacionar sus vehículos, un problema crónico en esta zona. 




El final del reino del hormigón. Las obras marcan el inicio de la tercera cirugía del paseo en 18 años. La zona afectada apenas había sufrido retoques en 2004, pero impondrá trastornos a los vecinos y comerciantes de este importante eje comercial. Además de ampliar el aparcamiento subterráneo, el Ayuntamiento también tiene previsto eliminar el «Anzuelo» y trasladará las palmeras que rodean al surtidor a un vivero. El concejal de Hacienda, Santiago Martínez Argüelles, remarcó este viernes que los trabajos no supondrán ningún esfuerzo para las arcas municipales, ya que serán financiadas por la empresa que gestiona el «parking». Independientemente de esto, Begoña completará la eliminación de los elementos de hormigón y el retorno a un estilo clásico y confirmará su condición de zona en continua mejora.


1 comentario:

  1. Si además la zona esta provista de sillas salvaescaleras mucho mejor para poder hacer el viaje todos nosotros, gracias Jenaro

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